
Un empleado francés de cada dos considera que las recompensas ofrecidas por su empresa carecen de personalización, según una encuesta realizada a principios de 2024 por OpinionWay. Sin embargo, los presupuestos asignados a este tipo de dispositivos han ido en constante aumento durante los últimos cinco años. A pesar de este progreso, cerca del 40 % de los beneficiarios afirman no haber utilizado nunca algunos de los regalos recibidos.
Las empresas ahora buscan reducir esta discrepancia apostando por nuevos formatos, más flexibles y adaptados a las expectativas individuales. La cuestión de la efectividad real de estas herramientas sigue siendo un punto de fricción para las direcciones de marketing.
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El marketing de recompensas: entender los nuevos motores de fidelización
El programa de fidelidad ha cambiado de cara. Lejos de la época en que se acumulaban puntos para obtener una recompensa genérica, las empresas multiplican las soluciones para reforzar la fidelidad de sus clientes y colaboradores. Ahora, la tarjeta de regalo ocupa el centro del escenario: una herramienta de marketing a la vez flexible, estimulante y adecuada para todos. ¿Por qué este éxito? Porque cada uno puede elegir lo que realmente le gusta, lo que limita el desperdicio y aumenta la satisfacción. La clave radica en la personalización y la capacidad de ajustarse: tarjeta física o digital, de una sola marca o de múltiples marcas, montos ajustables, múltiples ocasiones… el panel se ha ampliado a vista de ojo.
Para ilustrar este cambio, aquí hay dos ejemplos concretos de soluciones y beneficios para las empresas:
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- El Pass Multicadeaux muestra bien esta nueva realidad: permite ofrecer acceso a una amplia selección de marcas, lo que se ajusta perfectamente a la demanda de flexibilidad y apertura.
- Desde el lado de las empresas, ofrecer tales ventajas valora la relación con los empleados o clientes, al tiempo que simplifica la gestión de las dotaciones y los dispositivos de patrocinio.
La eficiencia de estos dispositivos ya no es un mito. La National Retail Federation lo confirma: el 61 % de los consumidores gastan más que el valor de su tarjeta de regalo. En Francia, este nicho ya representa 4 mil millones de euros, según cifras de 2023. Progresivamente, el cheque regalo tradicional da paso a soluciones híbridas, pensadas para integrarse en programas de fidelidad o en procesos de reconocimiento interno. El Pass Multicadeaux se inscribe en esta lógica: responde a una demanda de sentido, experiencia y personalización, al tiempo que consolida la cultura empresarial y el compromiso del público objetivo. Este enfoque, flexible y ajustable, redefine el marketing de recompensas y sus usos.

Cómo los vales de regalo de nueva generación transforman la relación con el cliente y miden su impacto
Con el auge de los vales de regalo de nueva generación, la relación con el cliente toma un giro mucho más dinámico. Las tarjetas de regalo, ahora disponibles tanto en versión física como digital, se adaptan a la diversidad de usos y perfiles. Utilizadas para recompensar, relanzar o fidelizar, se insertan en todas las etapas del recorrido del cliente: durante la compra, en el servicio postventa, o para reanudar el diálogo tras un carrito abandonado. La experiencia del beneficiario se personaliza: él elige, la empresa consolida su vínculo.
La versión multi-marca amplía el campo de posibilidades, mientras que la tarjeta de una sola marca cultiva una relación privilegiada. Para las empresas, afinar la estrategia gracias a los datos se convierte en un activo valioso: cada transacción, cada tarjeta utilizada o no, cada preferencia entre tienda y compra en línea alimenta un análisis detallado de los comportamientos de compra. A la clave: campañas mejor calibradas, acciones dirigidas y una fidelización más robusta. Según la National Retail Federation, el 61 % de los usuarios superan el monto ofrecido, generando ventas adicionales y consolidando el apego a la marca.
La tarjeta de regalo ahora se integra en el corazón del programa de fidelidad y de la experiencia del cliente. Se adapta según las necesidades: regalo de bienvenida, gesto de agradecimiento, animación de eventos o apoyo a una causa. Esta capacidad de ajustarse, combinada con un seguimiento preciso del impacto, modifica la relación con el cliente y da un impulso a las estrategias de fidelización.
Mientras el mercado de recompensas continúa su transformación, una cosa está clara: la personalización y la agilidad ya no son opciones, sino expectativas firmes. Las empresas que sepan escuchar, adaptarse e innovar marcarán la diferencia, más allá de los simples regalos recibidos… y olvidados.